lunes, 30 de septiembre de 2013

UNA JUVENTUD CON TURBULENCIAS



                     Andy Murray es un tenista escocés que nacido en Dunblane, Escocia, el 15 de mayo de 1987. Al hablar de este tenista, a la gente solo le viene a la cabeza los importantes títulos que ha conquistado, como Wimbledon, US Open o las olimpiadas de Londres en 2012, a parte de haber estado segundo en la clasificación de la ATP.
                       Sin embargo la gente no sabe que este tenista ha tenido una juventud muy convulsa. Con tan solo nueve años sus padres se separaron, pero tan solo un año antes ocurrió un suceso trágico que cambió su vida. Andy, que iba a la escuela Dunblane High, estuvo presente en una de las mayores masacres de la historia de Escocia y la mayor masacre perpetrada por un hombre en el Reino Unido. Thomas Hamilton entró en clase del joven jugador y mató a dieciséis alumnos y a la profesora, sin embargo, Andy logró salir con vida. No le gusta hablar de la tragedia, ya que alega que era demasiado joven, pero explicó que logró salir con vida ya que se refugió debajo de la mesa del profesor junto con otros dos compañeros. Donde sí que habló de ello fue en su biografía, llamada Hitting Back en la que contó que participó en un grupo juvenil dirigido por el asesino, y que su madre le llevó en su coche.
               Tras esto, Murray se decantó por el tenis y con tan solo 15 años se fue a Barcelona sin su familia para intentar ser jugador de tenis, lo cual ha conseguido. El caso de Andy Murray es único y muy particular y por eso quería compartirlo con vosotros. Si Thomas Hamilton hubiese apuntado a otro lugar de la sala, posiblemente no hubiesemos podido ver a este grandioso jugador.




                                                                                      Javier Mata Ruiz

DE MITO A LEYENDA



Este post voy a dedicárselo a Pau Gasol y a su gran trayectoria deportiva. Hace 3 años  ya era considerado el mejor jugador de baloncesto de nuestro país, un mito de la canasta. Pero a Pau todavía le quedaba un gran desafío para dejar de ser un mito y convertirse en leyenda.

            Amway Arena, Orlando 15 de Junio de 2009. Tras años de espera en Memphis y la decepción con los Lackers la pasada temporada, Gasol conseguía el preciado anillo, ya era campeón de la NBA . Esta azaña convertía a un muchacho de Sant Boi en un Dios de la canasta. 
           
           


La primera temporada junto a los Lackers tuvo que aguantar a sus compañeros que continuamente lo tachaban de blando. Aún así con esfuerzo y trabajo el pivot español se enfrentaba a una de las campañas más importantes de su vida. Pau demostró ser uno de los mejores jugadores del planeta y silenció a sus peores críticos.

             Por eso he querido hablar de este jugador hoy.  Aquella victoria convirtió al mayor de los Gasol en un gran jugador a nivel mundial. Según Pau “éste es un sueño que comenzó una noche de verano y del que aún no he despertado”.


            

La muerte en el fútbol. Eterno 16

     Corría el 25 de agosto en el estadio Sánchez Pizjuán, campo donde disputa sus partidos como local el Sevilla, donde se estaba disputando el partido que enfrentaba al Sevilla y al Getafe cuando en el minuto 28 del primer tiempo, Antonio José Puerta sufrió una parada cardiorespiratoria. Un compañero suyo, Dragutinovic, fue el primero en socorrer al sevillano, quien abandonó el campo por su propio pie. Una vez en el vestuario sufrió cinco paradas más. Tras ser ingresado en el hospital minutos después de la primera parada, Puerta, como era conocido el defensa hispalense, estuvo hospitalizado hasta el día 28 de agosto, día en el que tristemente falleció. 

Este caso, a pesar de que durante la historia del fútbol ha habido un gran número de ellos, me llamó mucho la atención en primer lugar porque yo estaba viendo el partido por la televisión. Fue impactante ver cómo cayó desplomado y como enseguida todos el mundo allá presente vio que era algo muy serio, llegando incluso a llorar. Recuerdo oír a los comentaristas y amigos hablar en un tono muy serio, angustioso. 

En segundo lugar, decir que era el momento de mayor esplendor del defensa español quien había conseguido ser convocado por la Selección meses antes del triste suceso. Además de la convocatoria, cabe destacar un gol que le endosó al Schalke 04, equipo de Alemania, en la prórroga del partido de vuelta de las semifinales de la UEFA, gol que minutos después serviría para conseguir el pase a la final, final que días más tarde acabó ganó el equipo andaluz. 

Para concluir, me gustaría decir que nunca es agradable ver como alguien está a punto de perder la vida y que tres días después fallezca, y mucho menos cuando es alguien a quien tienes como modelo a seguir, y es que el sueño de todo niño que juega a fútbol es llegar a ser alguna vez como los futbolistas que salen en la televisión, por tanto, la muerte es doblemente impactante. 

Esta muerte conmocionó a todo el país, sobre todo a todo el mundo del fútbol. Todos los clubs, aficiones, instituciones etc, hicieron diferentes homenajes al '16' sevillista e incluso logró unir aficiones de clubs rivales

Ivan Luquin

EL ESQUÍ FUE, ES Y SERÁ UN DEPORTE DE RIESGO.





Un caso relevante en un deporte como este, un caso que realmente me haya impactado, es de suponer que tendrá que ver con la muerte. Gracias a Dios no es ningún familiar ni conocido mío.  Pero lo vi con mis propios ojos aunque no estuviera allí.

Si no recuerdo mal fue en marzo del año pasado, siguiendo por la televisión la Copa del Mundo de Skicross. Por casualidad, puro zapping, lo encontré. Mire las semifinales, que me gustaron tanto que decidí hacer un hueco en mi apretada agenda para mirar la final de este peligroso y intrépido deporte, que llena de adrenalina hasta a los telespectadores. Realmente no me acuerdo de que países competían, pero me acuerdo de una cosa. Un nombre, un nombre que se me quedo grabado para siempre: Nick Zoricic.

Este hombre, que representaba a Canadá en Grindelwald (Suiza), cuando apenas estaba a 5 segundos de la meta, salto apurando un poco por el lateral, supongo que para adelantar en la recta final, ya que iba tercero. Chocó contra la red de seguridad, al principio no parecía que le hubiera pasado nada, pensé que como mucho se habría roto una pierna.



Pero no respondía, creía que estaría en estado de shock, pero tampoco. Nick Zoricic estaba muerto, se había roto el cuello al chocar contra la "valla de seguridad". Aparte de apenarme mucho por él y su familia. Eso me dio mucho que pensar. Me di cuenta que al esquí le dicen deporte de riesgo por algo, y lo continua siendo por mucho que nos compremos un casco o protecciones interiores. Eso aumenta la posibilidad de que el golpe no sea mortal pero no la elimina.




Bruno Mateo Marcó

miércoles, 25 de septiembre de 2013

EL DEPORTE, UN MUNDO INFINITO.


Mi nombre es Bidane Lafón y actualmente estudio Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad Privada de Navarra. El deporte nunca ha sido mi pasión pero no por ello he dejado de practicarlo.

         Mi experiencia deportiva comenzó con nueve años, cuando descubrí  el arte de la gimnasia rítmica. Estuve entrenándome  durante tres años en el colegio San Ignacio de Loyola a manos de Beatriz Ordoñez, una gran profesora a la que guardo mucho cariño y respeto por su esfuerzo y trabajo. Actúe en varias actuaciones escolares pero finalmente abandoné las clases por incompatibilidad de horarios.

         Un año más tarde retomé el deporte porque es necesario en el desarrollo de cualquier persona. Con trece años me decanté por el baloncesto, en gran parte porque la mayoría de mis amigas ya formaban parte del equipo. Estuve entrenando martes, miércoles y jueves de cada semana y jugando un partido semanal cada sábado durante dos años. Este deporte me gustó especialmente porque, a diferencia de la gimnasia rítmica, los jugadores se complementan entre sí,  el éxito es garantizado si se trabaja en equipo. Este es el valor más fundamental que el deporte nos aporta y que mi entrenador Alberto Rodríguez, intentó inculcarnos desde un principio. Y otra vez en mi vida las clases me impedían acudir a estos entrenamientos.

         Con quince años decidí volver al deporte siguiendo la tradición de mi familia y me apunté a balonmano. No es un deporte que me entusiasmase en el momento y mucho menos ahora, pero me apetecía cambiar y probar cosas nuevas. Una vez dentro del equipo trabajé con ellas para ganas los máximos partidos posibles hasta los diecisiete años. La verdad es que me parecía  y me parece un deporte un tanto agresivo, que si no lo vives con pasión porque realmente te gusta puedes llegar a sentirte incómodo. No guardo un mal recuerdo de esta experiencia pero para ser sinceros creo que nunca más volvería a practicarlo.
        


En conclusión, creo que el deporte es una de las cosas imprescindibles en la vida. Personalmente opino que es algo que te complementa, te llena y te hace sentir satisfecho de ti mismo. También creo que la gente a la que no le gusta ningún deporte, no es porque no le guste si no porque no ha sabido buscar bien en el fondo de sí misma. La mayoría de la sociedad se limita a los deportes básicos como el baloncesto, el fútbol y el balonmano. El deporte es mucho más que eso, es infinito solo hay que saber descubrirlo, vale la pena.



        

        
         

EL ESQUÍ, MI TRADICIÓN MÁS AMADA


Hola, mi nombre es Bruno Mateo Marcó, soy un estudiante novato en Publicidad y RRPP, aunque el primer año parezco de triple grado, porque hago lo mismo que los de comunicación y periodismo.


Os voy a contar mi experiencia personal como esquiador, mis altibajos y mis momentos épicos.

Mi comienzo como esquiador lo tengo algo borroso, no por pegarme muchos piños, sino porque empecé de muy pequeño con mi hermano mayor en Andorra (continúo yendo cada año con mi familia, es mi tradición preferida). Yo debía tener unos 3 años y Carlos (mi hermano) 5, íbamos pegados a todas partes mi madre (como siempre) consiguió que comenzara las clases con mi hermano, sin tener y la edad (Desde entonces esquiar se convirtió en mi pasión).

Mis primeros esquís me los regalaron para mi comunión, unos Atomic race: 6, que para mi eran los mejores, porque tenían una bandera de carrera dibujada en los esquís. Me duraron 12 años, en ese periodo de tiempo hice 4 años de Snow, pero lo aborrecí.

En invierno de 4º de la ESO, esquiando en Andorra con mi hermano, resbale en una placa de hielo y fui directo hacia una columna de telesilla, me rompí una muñeca y obtuve varios moratones, fue mi primera y única vez que me llevaron en camilla. Yo estaba bien pero lo paso peor mi madre que yo.

Cuando hice 17 años mis padres me regalaron unos esquís de freeride (esquí de fuera pista, mi estilo preferido de esquí) que ansiaba desde los 14 años más que nada en el mundo. Junto con un precioso traje de esquiar. Que lo estrene con mi familia de viaje a Suiza en casa de mis tíos (aun lo recuerdo, como si fuera un sueño). Nevaba todas las noches y el sol salía por la mañana mostrándote medio metro de nieve recién caída que me pedía a gritos que la estrenara, las bajadas eran gloriosamente eternas la más larga estabas media hora sin parar en un telesilla para hacer cola. Esquiaba con mis nuevos esquís y Carlos de 8 de la mañana a 5 de la tarde, sin pausa los demás (de mi familia) hacían pausa para comer, mientras que Carlos y yo nos comíamos alguna chocolatina en el telehuevo y comíamos cuando cerraban las pistas. Carlos y yo estamos pensando en volver este año por nuestra cuenta, pero no tenemos nada decidido.

Ahora estoy esperando con ansias a que caigan los primeros copos de nieve para coger mi equipo de esquiar y probar las pistas próximas a Pamplona.

Bruno Mateo Marcó
EL GOLF, OTRA BOLA A LA VISTA

Soy conocido como Diego Isaacs, estudiante de marketing y relaciones públicas en la universidad privada de navarra. Los deportes son una de mis pasiones y más en concreto el golf, por ello que en mi entrada me concentre en este grandioso deporte.

Con solo 7 años mi padre me compro mi primer juego de palos de golf marca Titlest, y desde ese momento el golf me fascinó. El campo de golf en el que juego es el club de golf Ultzama, situado en Navarra y siendo el mejor campo de Navarra y de los más prestigiosos de España, en el se han entrenado y han llegado a profesionales múltiples golfistas famosos como son Carlota Ciganda ( a la que le dedicaré mi próxima entrada en este blog ) o Jesús Legarrea, dos grandes y profesionales golfistas originales del club de golf Ultzama.

El golf es un deporte que exige una gran concentración a la hora de jugar y de una técnica que no todos pueden llegar a alcanzar. Se trata de un deporte que consiste en meter una bola de escaso tamaño en un agujero situado a una distancia determinada del inicio del hoyo. Los campos de golf constan de 18 hoyos con diferentes pares que hay que cumplir ya que el par del hoyo nos marca la dificultad del hoyo que vamos a jugar, si mejoras ese par, mejoraras tu handicap y con ello habrás mejorado tu técnica y disciplina hacia este deporte.

Mi handicap 14,8 en estos momentos, es un handicap bastante  interesante ya que te abre múltiples puertas hacia los campeonatos que organizan los diferentes clubs de golf de España.

En mi opinión el golf es un deporte muy bonito e interesante para jugar en el que aparte de una buena concentración debes manejar las diferentes técnicas de juego, además este deporte te brinda la oportunidad de viajar por todo España y visitar grandes campos de golf que por mucha suerte podemos encontrar en nuestro país.

UNA VIDA CRECIENDO CON EL TENIS

                     Buenas, soy Javier Mata Ruiz, conocido como estudiante de periodismo en la Universidad de Navarra pero en mis ratos libres también soy tenista. El tenis es un deporte que practico desde los 8 años aproximadamente y desde entonces me ha ido muy bien. Siempre lo he practicado en el Club de Tenis Pamplona.
                 
                  Aun recuerdo el primer día que agarré una raqueta. Fue junto a algún compañero que aun sigue jugando conmigo. He de decir que a primeras fue un deporte que no me gustó, pero poco a poco el tenis y yo fuimos enganchado y son ya nueve los años que llevo jugando. Otro día que tengo en mi memoria fue mi primer partido de competición, ya con once años. Me dieron una paliza de la cual aun me acuerdo perfectamente.

                 A los catorce años me ascendieron al equipo absoluto de mi club, que compite en la segunda categoría absoluta nacional, algo que fue bastante sorprendente para mi, ya que pasé a entrenar con gente de desde 18 años hasta 35. Al principio fue complicado pero poco a poco fui encontrándome más a gusto, hasta que este año ya es mi cuarta temporada en el equipo, pese a ser el segundo más joven. Me encuentro muy cómodo y tengo grandes amigos en el equipo.

                   El tenis es un deporte que me ha enriquecido muchísimo, ya que me ha hecho madurar y también me ha permitido pasar grandes momentos, como bodas de miembros, despedidas de soltero, cenas de equipo... Pero sobre todo me quedo con los viajes que me ha permitido realizar. Gracias al tenis he podido ir a todo tipo de ciudades españolas como Madrid, Barcelona, Salamanca, Alicante... Aunque de todas ellas me quedo sin duda con Santander.

                  Por último, el tenis es un deporte que me ha permitido conocer a múchisima gente. A nuestros entrenamientos vienen a ver a menudo (incluso a veces a jugar) jugadores de Osasuna, árbitros y todo tipo de gente. Trasladándolo a la universidad también me ha venido muy bien ya que soy el seleccionador del equipo del tenis de la Universidad de Navarra.



                                                                                         Javier Mata Ruiz

lunes, 23 de septiembre de 2013

EL FÚTBOL COMO MODO DE VIDA

     

              Me presento, soy Ivan Luquin y voy a ser el encargado de hacer diferentes comentarios sobre el fútbol. Habrá días en los que daré opinión sobre equipos, equipos o actualidad, otros, daré alguna noticia importante, sin embargo, empezaré el primer día hablando sobre mi experiencia en este deporte.

        A los cinco años recién cumplidos comencé a jugar. Empecé a hacerlo en el equipo de al lado de mi casa. En este equipo permanecí cuatro años, y la verdad es que, a pesar de que era pequeño, guardo grandes recuerdos y mantengo amistad con varios compañeros. Se dice que es importante empezar con buen pie, y en este caso así fue. Inmediatamente después de acabar esa etapa, me apunté a otro equipo. Aprendí mucho en esos cuatro años. Desde el primer día me enseñaron lo importante del fútbol no es jugar bien o mal sino respetar al rival y saber perder.

Ya a los nueve años cambié de equipo al C.D. Orvina. El motivo principal del cambio fue que en ese equipo jugaban dos amigos, y yo lo que quería era pasarmelo bien jugando con ellos. En este equipo jugué tres años y la verdad es que, he de reconocer que no fueron tan buenos como los cuatro anteriores, quizás porque al principio éramos niños sin preocupaciones, no lo sé, pero si que es cierto que al hacernos mayores íbamos cambiando, unos a mejor, otros a peor. Sin embargo eso no me hizo perder la ilusión y tras esos años, continué jugando a ese deporte que tanto me gustaba.

Ya con doce años, al cambiar de categoría, tuve que cambiar de equipo. En este caso cambié de equipo junto a tres compañeros del anterior. Gente nueva, categoría nueva, misma ilusión. Todo cambió. Aquello que me dijeron de pequeño de que en el fútbol lo más importante era respetar al rival y saber perder, cambiaba. Ganar se convirtió en algo casi obligatorio, y la competitividad se convirtió en costumbre. Esa actitud me gustaba y eso de competir para ganar hacía que el esfuerzo en los entrenamientos fuera mayor. Hasta entonces había sido menor, lo prioritario era pasarlo bien. Seis años hace desde el comienzo de esta etapa. El año pasado, preparando la temporada 2012/2013, sufrí una lesión. La lesión más odiada por los futbolistas: rotura de ligamento cruzado interior (rodilla). Lamentablemente tuve que operarme, pero la lista de espera era de un año y por suerte, la rotura no fue total, sino parcial, por lo que afortunadamente, de enero a mayo pude jugar. Sin embargo, el pasado 30 de julio tuve que pasar por quirófano. La recuperación de esta operación es muy larga (entre 8 y 12 meses) y a pesar de que queda mucho recorrido por delante, mi objetivo e ilusión es volver a jugar a fútbol.

Para finalizar mi primera aportación al blog, decir que, a pesar de las dificultades, sea el deporte que sea, nunca se debe de dejar de pelear por el objetivo que uno se proponga.

Ivan Luquin