Hola, mi nombre es Bruno Mateo Marcó, soy un estudiante
novato en Publicidad y RRPP, aunque el primer año parezco de triple grado, porque
hago lo mismo que los de comunicación y periodismo.
Os voy
a contar mi experiencia personal como esquiador, mis altibajos y mis momentos épicos.
Mi comienzo
como esquiador lo tengo algo borroso, no por pegarme muchos piños, sino porque
empecé de muy pequeño con mi hermano mayor en Andorra (continúo yendo cada año
con mi familia, es mi tradición preferida). Yo debía tener unos 3 años y Carlos
(mi hermano) 5, íbamos pegados a todas partes mi madre (como siempre) consiguió
que comenzara las clases con mi hermano, sin tener y la edad (Desde entonces
esquiar se convirtió en mi pasión).
Mis primeros esquís me los regalaron para mi comunión,
unos Atomic race: 6, que para mi eran los mejores, porque tenían una bandera de
carrera dibujada en los esquís. Me duraron 12 años, en ese periodo de tiempo
hice 4 años de Snow, pero lo aborrecí.
En invierno de 4º de la ESO, esquiando en Andorra con mi
hermano, resbale en una placa de hielo y fui directo hacia una columna de
telesilla, me rompí una muñeca y obtuve varios moratones, fue mi primera y única
vez que me llevaron en camilla. Yo estaba bien pero lo paso peor mi madre que
yo.
Cuando hice 17 años mis padres me regalaron unos esquís de
freeride (esquí de fuera pista, mi estilo preferido de esquí) que ansiaba desde
los 14 años más que nada en el mundo. Junto con un precioso traje de esquiar. Que
lo estrene con mi familia de viaje a Suiza en casa de mis tíos (aun lo
recuerdo, como si fuera un sueño). Nevaba todas las noches y el sol salía por
la mañana mostrándote medio metro de nieve recién caída que me pedía a gritos que
la estrenara, las bajadas eran gloriosamente eternas la más larga estabas media
hora sin parar en un telesilla para hacer cola. Esquiaba con mis nuevos esquís y
Carlos de 8 de la mañana a 5 de la tarde, sin pausa los demás (de mi familia) hacían
pausa para comer, mientras que Carlos y yo nos comíamos alguna chocolatina en
el telehuevo y comíamos cuando cerraban las pistas. Carlos y yo estamos
pensando en volver este año por nuestra cuenta, pero no tenemos nada decidido.
Ahora estoy esperando con ansias a que caigan los
primeros copos de nieve para coger mi equipo de esquiar y probar las pistas próximas
a Pamplona.
Bruno Mateo Marcó
Bruno Mateo Marcó
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