lunes, 23 de septiembre de 2013

EL FÚTBOL COMO MODO DE VIDA

     

              Me presento, soy Ivan Luquin y voy a ser el encargado de hacer diferentes comentarios sobre el fútbol. Habrá días en los que daré opinión sobre equipos, equipos o actualidad, otros, daré alguna noticia importante, sin embargo, empezaré el primer día hablando sobre mi experiencia en este deporte.

        A los cinco años recién cumplidos comencé a jugar. Empecé a hacerlo en el equipo de al lado de mi casa. En este equipo permanecí cuatro años, y la verdad es que, a pesar de que era pequeño, guardo grandes recuerdos y mantengo amistad con varios compañeros. Se dice que es importante empezar con buen pie, y en este caso así fue. Inmediatamente después de acabar esa etapa, me apunté a otro equipo. Aprendí mucho en esos cuatro años. Desde el primer día me enseñaron lo importante del fútbol no es jugar bien o mal sino respetar al rival y saber perder.

Ya a los nueve años cambié de equipo al C.D. Orvina. El motivo principal del cambio fue que en ese equipo jugaban dos amigos, y yo lo que quería era pasarmelo bien jugando con ellos. En este equipo jugué tres años y la verdad es que, he de reconocer que no fueron tan buenos como los cuatro anteriores, quizás porque al principio éramos niños sin preocupaciones, no lo sé, pero si que es cierto que al hacernos mayores íbamos cambiando, unos a mejor, otros a peor. Sin embargo eso no me hizo perder la ilusión y tras esos años, continué jugando a ese deporte que tanto me gustaba.

Ya con doce años, al cambiar de categoría, tuve que cambiar de equipo. En este caso cambié de equipo junto a tres compañeros del anterior. Gente nueva, categoría nueva, misma ilusión. Todo cambió. Aquello que me dijeron de pequeño de que en el fútbol lo más importante era respetar al rival y saber perder, cambiaba. Ganar se convirtió en algo casi obligatorio, y la competitividad se convirtió en costumbre. Esa actitud me gustaba y eso de competir para ganar hacía que el esfuerzo en los entrenamientos fuera mayor. Hasta entonces había sido menor, lo prioritario era pasarlo bien. Seis años hace desde el comienzo de esta etapa. El año pasado, preparando la temporada 2012/2013, sufrí una lesión. La lesión más odiada por los futbolistas: rotura de ligamento cruzado interior (rodilla). Lamentablemente tuve que operarme, pero la lista de espera era de un año y por suerte, la rotura no fue total, sino parcial, por lo que afortunadamente, de enero a mayo pude jugar. Sin embargo, el pasado 30 de julio tuve que pasar por quirófano. La recuperación de esta operación es muy larga (entre 8 y 12 meses) y a pesar de que queda mucho recorrido por delante, mi objetivo e ilusión es volver a jugar a fútbol.

Para finalizar mi primera aportación al blog, decir que, a pesar de las dificultades, sea el deporte que sea, nunca se debe de dejar de pelear por el objetivo que uno se proponga.

Ivan Luquin





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